Ahora que estamos empezando un nuevo año, estando actualmente en la segunda semana de enero, quizás pensamos que es hora de retomar nuestras rutinas y hábitos para volver a poner nuestra “vida en orden” después de haber celebrado la navidad y el año nuevo. Y es que, no sé si a ustedes también les pasa algo similar, pero, generalmente después de año nuevo mis horarios se vuelven confusos, la flojera de retomar el ejercicio o volver al trabajo es muy grande, regresar a aquellas actividades del hogar no resulta alentador y lo único que quiero es estar tirada en mi camita… pero… obviamente mantener ese estado por un periodo prolongado no es muy saludable que digamos. Es por eso que pensé en compartirles algunas ideas que he puesto en práctica para gradualmente retomar mis rutinas, actividades y hábitos sin llegar al grado de sentirme abrumada por querer hacer todo al mismo tiempo.
Estableciendo objetivos mensuales
A inicios del año pasado escribí tres posts relacionados a establecer objetivos mensuales como una alternativa a la creación de la famosa “lista de propósitos del año”. Tengo pendiente escribir un post de seguimiento a este tema, pero, en general me funcionó muy bien establecer objetivos mensuales y quise mantener esta dinámica para este 2023.

La semana pasada me di a la tarea de reutilizar y mejorar el formato de objetivos mensuales que hice en Notion para cada mes y establecí objetivos y actividades que me gustaría completar en enero.
Dedicar tiempo a fijar mis objetivos mensuales me permitió darme un momento para reflexionar y recordar todo aquello que logré el año pasado, ordenar mis ideas, priorizar lo que quiero lograr en enero y, al mismo tiempo, me dio una sensación de paz y tranquilidad. Escribir aquellas actividades que necesito ir completando me ayudó a visualizar de forma global qué objetivos son alcanzables y realistas para este mes.
Si les interesa este tema, a continuación les dejo los links directos a aquellos posts que escribí el año pasado.
- Objetivos mensuales | Parte 1: Inicio de mes
- Objetivos mensuales | Parte 2: Seguimiento
- Objetivos mensuales | Parte 3: Reflexión del mes
Retomando hábitos y rutinas saludables
Las fiestas navideñas y la celebración de año nuevo son fechas en las que quizás aprovechamos para desvelarnos, para comer lo que queramos sin importar la hora y romper completamente aquella rutina que logramos mantener la mayor parte del año. Es una época en la que no nos fijamos mucho si comimos un poco más de pan o papitas, porque ¡es una temporada para festejar y disfrutar con nuestra familia y amigos!

Todo esto es parte de la experiencia del mes de diciembre y ¡nos hace bien! Todas estas celebraciones son la excusa perfecta para ser un poco más espontáneos y romper con aquella estructura que hemos construido en cómo llevar nuestros días. Como mencioné en mi post de “Rompiendo la rutina”, “es importante mantener rutinas que nos ayuden a llevar un estilo de vida saludable, pero a la vez es bueno darnos permiso para romper de vez en cuando con esas rutinas y solo vivir cada día como viene”. Sin embargo, como todo en la vida, lo importante es encontrar un balance. Y, después de haber vivido días intensos siendo un poco más yolo, es normal que queramos recuperar aquellos hábitos y rutinas que nos hacen bien.
A continuación les comparto un pequeño resumen de cómo he reincorporado algunos hábitos y rutinas desde que comenzó enero.
Alimentación saludable
Después de año nuevo, revisamos el refrigerador e hicimos la lista del súper. Compramos mucha fruta y verdura para mejorar nuestra alimentación y tener ingredientes para preparar nuestras comidas.
Para regresar a este hábito de forma gradual he hecho lo siguiente.
Semana 1

La semana pasada recuperamos nuestros desayunos saludables. Para la hora de la comida, algunos días pedimos a domicilio y otros preparamos platillos muy sencillos. Lo importante de esta semana fue enfocarnos en moderar las porciones, comer frutas y tomar más agua.
Semana 2

Esta semana, además de desayunar mejor, ¡regresé a cocinar! Preparé lechuga para hacer ensaladas, arroz como complemento y hemos comido pescado y pollo. En general disminuimos el ordenar comida de otros lugares, comiendo más comida casera.
Semana 3

Creo que la siguiente semana ya estaremos “operando de forma normal”.
Debo admitir que aún estamos en proceso de recuperar nuestros horarios de desayuno, comida y cena, pero vamos por un buen camino. Pequeñas acciones constantes llevan a grandes resultados.
Hacer ejercicio y mantenerme activa
Hacer ejercicio es un hábito que logré mantener a pesar de que diciembre fue un mes de muchas celebraciones. Admito que el nivel de intensidad de mis ejercicios en diciembre fue menor a comparación del resto del año, no obstante, lo que más me importaba era seguir en movimiento. Por esto mismo, hice ejercicios de menor duración e intensidad, pero que me ayudaron a mantenerme en forma y a darme energía. Sabiendo que estaba dando lo mejor de mí, no me sentí mal en aquellos días que decidí no hacer ejercicio para dormir más o descansar.

Ahora que comenzó enero, he ido incrementando el nivel de intensidad y la duración de mis ejercicios.
Enero comenzó con un reto de uno de mis canales favoritos de YouTube para hacer ejercicio de Natalia Vanq. Este reto de enero me ha motivado muchísimo a seguir haciendo ejercicio, a ser constante y a mantenerme activa.

Otra actividad que estoy tratando de incorporar es salir a caminar por las tardes. Quizás salir a caminar todos los días sea algo complicado, por lo que estoy tratando de ir a caminar por lo menos una o dos veces por semana.
Dormir temprano
Desde Navidad cambiamos completamente nuestros horarios de dormir, comer y despertar, pero ahora que ya han pasado las fiestas hemos ido poco a poco mejorando la hora de dormir.

He mencionado esporádicamente en otros posts que dormir temprano es algo que me cuesta poner en práctica. Estamos en la segunda semana de enero y no me enorgullezco aún de mi hora de ir a dormir. Pienso seguir trabajando en esto porque sé que dormir temprano y descansar bien trae grandes beneficios, así que espero ir mejorando aunque sea poquito a poquito mi hora de dormir.
Leer 30 mins
En ocasiones estar inmersos en múltiples actividades hace que nos olvidemos de dedicar tiempo a nuestros pasatiempos.

Ahora que comenzó enero he vuelto a retomar la lectura. El año pasado me di cuenta que media hora al día dedicada a leer generó un gran impacto en mí, así que estoy intentando mantenerme de esta forma este año. Cuando me doy cuenta que comienzo a scrollear sin sentido en mi celular, dejo el celular a un lado, tomo mi Kindle y aprovecho para leer aunque sea unos 10-15 minutos.
Siendo paciente y comprensiva conmigo misma
A veces, cuando queremos mejorar/modificar/retomar hábitos, incorporar nuevas rutinas o aprender algo nuevo nos visualizamos haciendo todo a la perfección de un día para otro, pero la realidad es que esto no ocurre así.
Habrán días en los que despertamos muy motivados y con energías, días en los que quizás nos cueste más hacer esa actividad a la que nos comprometimos un día antes, días en los que haremos el mínimo esfuerzo para sacar algo adelante, días en los que daremos prioridad a otros compromisos en nuestra “lista de cosas por hacer”, días en los que la vida sucede y los planes cambian, días en los que sentiremos que necesitamos desconectarnos por completo y días en los que queramos romper nuestra rutina. Esto es completamente normal.

Recuerdo que a los pocos días de comenzar enero, hubo un día en particular en el que sentí que quería correr a completar todos los pendientes que reaparecieron después de haber estado inmersa en el mundo de celebraciones navideñas y de año nuevo. Ese día me sentí tensa y estresada al pensar en todas las cosas que había postergado. Sentí que iba a explotar por la cantidad de pensamientos que me abordaban, me sentía abrumada y frustrada. Frustrada porque sabía de antemano que llegando enero me sucedería algo así por mi forma de ser.
Sin embargo, cuando me senté a revisar y releer los objetivos mensuales del 2022, me di cuenta de todo lo que logré hacer en el año y de lo mucho que diciembre nos sorprendió a mediados y finales de mes. Diciembre trajo consigo oportunidades que decidimos tomar para seguir creciendo como pareja y fue ahí que entendí que debía iniciar enero siendo más comprensiva y paciente conmigo misma.

Recientemente hemos tenido que tomar decisiones importantes y eso conlleva dedicar tiempo a pensar qué es lo mejor, analizar si es una buena decisión y aventarnos a lo desconocido. La vida está llena de sorpresas y eso es lo que la hace interesante. No podemos controlar nuestro alrededor pero sí el cómo reaccionamos y es por eso que decidí ser más amable conmigo misma, tratarme como trato a los demás y no exigirme más de lo que puedo dar.
Aún y cuando parezca que en ocasiones debemos meter el acelerador para cumplir todos aquellos pendientes que postergamos por disfrutar los convivios y celebraciones de diciembre, hay que ser conscientes de que no podemos hacer todo de forma inmediata. Las cosas toman tiempo. Lo importante es ir avanzando cada día hacia nuestros objetivos de forma constante, sin olvidarnos de darnos tiempo para descansar y recuperar energías.

Hay que seguir adelante, dar lo mejor de nosotros cada día y no ser muy duros con nosotros mismos si sentimos que “fallamos” en algo o que pudimos haber hecho más. Es justamente en esos días donde todo parece más difícil que debemos ser más pacientes y comprensivos con nosotros mismos… al final… solo somos humanos.
Estas son algunas ideas que he ido poniendo en práctica para iniciar bien el año, procurando llevarme las cosas con calma.
Espero que este post les ayude a motivarse a iniciar muy bien este primer mes del año, a recordar que hay que ser amables y pacientes con nosotros mismos y a poco a poco reincorporarnos a las actividades normales del día a día. Recuerden que cada día es una nueva oportunidad que tenemos para ser una mejor versión de nosotros mismos.
Todos tenemos los mismos 365 días al año. La única diferencia es lo que hacemos con ellos.
Hillary DePiano